“Pérdidas”, de Eliana Soza Martínez

Homero Carvalho Oliva

“Pérdidas”, de Eliana Soza Martínez

Homero Carvalho Oliva

                  “Empieza por una suerte de revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no  ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de un cuento, el principio y el fin”

Jorge Luis Borges

Hace muchas décadas, en el siglo pasado, cuando empezaba a tomarme en serio como escritor, escribí que el cuento se originaba en diálogo con los seres que me habitaban, algunos huéspedes gentiles y otros inquilinos inoportunos, que se presentaban a la hora de contar una historia. Creo que esta explicación la puedo extrapolar para definir las narraciones de otros escritores, porque cuando leo sus textos siento que “los otros”, los que siempre están con nosotros también lo leen y los escriben, y a medida que vamos leyendo ellos los van comentando, así que debo estar alerta para disfrutar de las interpretaciones que hacen de cada una de mis lecturas.

Eso me pasa, por ejemplo, cuando leo un cuento de Eliana Soza Martínez, joven escritora boliviana, que me sorprendió desde sus primeros escritos en las redes, hace ya algunos años, desde entonces la he seguido con la devoción de quien descubre algo maravilloso y puedo afirmar, sin lugar a dudas, que Soza se va reafirmando, en cada publicación, como una de las mejores narradoras bolivianas; por cierto, es una clasificación (para decirlo en términos deportivos) nada fácil, pues tenemos en la cancha a escritoras de la talla de Magela Baudoin, Giovanna Rivero y Liliana Colanzi, que han consolidado sus espacios en la literatura internacional con un trabajo de varios años en el que han ido demostrando su talento

Soza ha iniciado su vuelo por cielos extranjeros y ha sido bien recibida, su nombre ha sido incluido en varias antologías de cuento y microcuento, incluso ella misma ha coordinado algunas antologías con mucho éxito. El año pasado la Colección Narrativa móvil de la Editorial BGR, de España, publicó Pérdidas, un libro digital que contiene cinco cuentos suyos: Sally, Gestación, Vindicta, Máquina del Tiempo y Al otro lado de la pared; textos en los que la autora vuelve a demostrar que, pese a su joven edad, ya es una maestra en la creación de atmósferas extrañas, generación de suspenso y resoluciones sorprendentes, es decir el cuento mismo según los mejores cuentistas.

Los personajes principales de los cuentos de este libro son mujeres que se desarrollan en tramas aparentemente sencillas; sin embargo, a medida que avanzamos en su lectura nos damos cuenta que la autora va escondiendo pistas que hacen de sus textos cuentos complejos, muy bien escritos y mejor elaborados. El título “Pérdidas” es consecuencia de los argumentos de cada uno de los cinco cuentos y define el tema del libro, la desaparición de seres humanos y/o la pérdida de la razón. Desaparición que se constituye en una carencia, un vacío, para quienes los extrañan o, por lo menos, los conocieron en alguna ocasión.

Solamente para despertar la curiosidad y no hacer spoiler, les diré que en el primer cuento, Sally, la protagonista, encerrada en un manicomio, se dedica “a dar vida a su criatura”, descubran ustedes quién o qué es la criatura. En Gestación, la maestría literaria de Soza se hace evidente en un texto narrado en el diario de una gestante, que se inicia en la cuarentena por el COVID 19 y las páginas escritas por la madre se van poblando de misterios. En Vindicta, una mujer decide vengarse: “Debo admitir, señor detective, que hasta ahí tenía todo planeado, pero no me pareció que matarlo a la primera hubiera sido justo”, declara la protagonista y el lector ingresa en un torbellino. En Máquina del Tiempo la narradora se centra en el amor y desamor materno y, por último, pero no por eso menos importante, Al otro lado de la pared, es un relato en el que inevitablemente nos preguntamos ¿existe un futuro feliz?

El epígrafe de Borges con el que inauguro esta reseña ilustra el proceso de creación de Eliana Soza Martínez.